La Adrada
En el año 1274 el Concejo de Ávila concedió a la Aldea de La Adrada el Pto. de la Avellaneda, que tenía una extensión de 300 km2, comprendiendo el heredamiento los actuales términos de La Adrada, Casavieja, Casillas, Fresnedilla, La Iglesuela, Piedralaves, y Sotillo de La Adrada.
En 1393, el Rey Enrique III el Doliente concede a D. Ruy López Dávalos, Condestable de Castilla y su Corregidor en Ávila, un amplio señorío que incluía las Villas de La Adrada, Arenas, Colmenar de las Ferrerías (Mombeltrán), Candeleda, Castillo de Bayuela y La Puebla de Naciados o Santiago, haciéndola villa el 14 de Octubre del mismo año, y concede merced para que cada año hiciese de su homes buenos y vecinos, dos alcaldes, que pudieran conocer todos los pleitos civiles y criminales del mismo lugar y término o implantara horca, cárcel y prisión. Tras la caída en desgracia del Condestable, este importante estado señorial recae en D. Álvaro de Luna. El 26 de Febrero de 1438, el Rey Juan II, desde Arévalo (Ávila), donde se encontraba la Corte itinerante, expide un privilegio rodado por el que se hace recaer los derechos de "La Adrada y Santo Mártir de Valdeiglesias y El Colmenar, en D. Álvaro de Luna", "Donación pura propia e non revocable e perpetual, que es hecha entre vivos".
El 25 de Agosto de 1465, el Rey Enrique IV el Impotente cede a D. Beltrán de La Cueva el señorío de La Adrada y sus lugares: (Casavieja, Casillas, Fresnedilla, Piedralaves, La Iglesuela y Sotillo de La Adrada), "Vos fago favor, merced y gracia, perpetua e non revocable para vos e vuestros herederos de mi villa de La Adrada con su Castillo e Fortaleza e con todos su vasallos y tierras".
El día 29 de Enero de 1472 D. Beltrán de La Cueva deja a su mujer la villa de La Adrada, al hacer testamento La Duquesa, constituyó un segundo Mayorazgo a favor de su segundo hijo, D. Antonio, nuevo señor de La Adrada.
El Marquesado de La Adrada también perteneció a la Casa de Teba y a la Casa de Montijo; la hija segunda de esta gran casa de la nobleza Española, fue la Emperatriz Dª Eugenia de Montijo. En 1601 se produce una sentencia declarando la tenuta del señorío de La Adrada en favor de D. Cristóbal Portocarrero y Luna, conde de Montijo y Fuentidueña.
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