La Galana
Es la segunda cumbre del Sistema Central. Menos visitada que el Almanzor, su ascensión requiere un esfuerzo similar.
El camino comienza en el Refugio Elola, y en sus inicios es el mismo que el que hemos descrito para la subida al Almanzor, hasta llegar al rellano herboso. Algo más de quince minutos. El agua que alimenta las charcas del rellano bajan de la Hoya del Ameal, por donde se ha de pasar. Llegados a la primera charca, la más elevada, giramos a la derecha. No se cruza aún el riachuelo, con el que hay que guardar cierto paralelismo, siempre situado a nuestra izquierda. Avanzamos por una zona de abundante flora específica, destacando la dedalera y el cardo blanco.
Llegamos a las inmediaciones de un estrecho y no muy profundo cañón, por donde discurre el agua que lo ha labrado con paciencia milenaria. Lo salvamos por la derecha separándonos ampliamente. El cañón tiene una pequeña interrupción en su parte central, que coincide con la parte más baja de la Canal de Los Geógrafos. Estamos en la Hoya del Ameal, de la que se sale por la última y empinadísima canal de la izquierda.
Una vez salvado el cañón buscamos el chorro de agua, a la siniestra, para cruzarlo. Iniciamos la subida y dejamos atrás un maremagnum de piedras desprendidas. La subida nos lleva al Pico del Ameal de Pablo, el cual se bordea por su lado izquierdo que ostenta impresionantes paredes verticales.
Continuamos por un tramo irregular hasta sobrepasar el Ameal, y llegar a un recóndito y herboso rellano. Encantador y solitario lugar, muy apreciado por la cabra montés, desde donde divisamos La Galana. A la izquierda, en dirección Suroeste, existe una rampa que tiene una veta muy visible de cuarzo, por donde subiremos zigzagueando hasta alcanzar el Venteadero. Al llegar al Venteadero se gira a mano derecha. Vamos avanzando por la cuerda con una ligera tendencia ascendente, más pronunciada cuando viramos un poco a la derecha hasta ir a parar a un estrechísimo callejón, poco antes de alcanzar la cima. Descendemos con precaución hasta la parte más alta del callejón. Desde este foso iniciamos el asalto a la preciada "fortaleza". Hacemos una breve trepada de frente de ligera dificultad, para después desviarnos a la izquierda, y pasar cerca de la brusca caída que nos muestra la Laguna Cimera de Cinco Lagunas y la Pequeña Laguna del Gutre. Último paso y hemos coronado La Galana. 2 horas desde el refugio.
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